La seguridad en el cicloturismo

Es sabido que los ciclistas somos el eslabón más vulnerable del deslazamiento urbano debido a que no contamos con una carrocería de metal que nos proteja el cuerpo de posibles colisiones, pero tampoco podemos transitar libremente por las veredas como lo hacen los peatones fuera del alcance de los automóviles.

Es por ello que la seguridad debiera ser un tema importante y central para todos nosotros los que elegimos este hermoso modo de transporte, en especial, en el ámbito del ciclismo urbano y del cicloturismo.

Lejos de pretender crear una “biblia” o una “receta” mágica, este articulo pretende brindar información, alternativas y busquedas sobre cómo podemos cuidarnos a nosotros mismos y a los demás cuando salimos a rodar. Para ello vamos a dividir la exposición en dos apartados, pero tengan en cuenta que ninguno es más importante que el otro sino todo lo contrario, se complementan:

  1. Medidas de seguridad objetivas: aquellas que se refieren al uso o manipulación de un objeto.
  2. Medidas de seguridad subjetivas: aquellas que se refieren a un conocimiento, una técnica o una forma de comunicación.

MEDIDAS OBJETIVAS:

El casco.

Posiblemente la medida de seguridad objetiva más conocida por todos es el CASCO, y sin dudas es una de las más importantes debido a que protege la parte más vulnerable del cuerpo humano frente a un golpe directo: la cabeza. Pese a ello hay muchas personas que lo consideran molesto, antiestético, innecesario para “paseos” y hasta “fuera de moda” pero lo cierto es que los accidentes ocurren y lamentablemente en muchos de ellos mueren personas. Y no solo le ocurre a ciclistas profesionales o viajeros que circulan por rutas transitadas, también le sucede a personas que iban a trabajar en su bici e inclusos a aquellas y aquellos que iban a hacer los mandados al supermercado.

No vamos a extendernos mucho más ni a citar estadísticas que cada quien puede investigar por su cuenta, pero si es necesario tener en cuenta un importante dato que por si solo ya es más que suficiente para destacar la importancia de su uso:

“el uso del casco en los ciclistas puede evitar entre el 42% y el 88% de las lesiones graves en la cabeza”

En mi caso, el casco, ya sea tanto en la bici como en la montaña me ha salvado la vida o me ha evitado el sufrir de lesiones graves, más de una vez haciéndome mucho más consiente de su uso en contraposición con los momentos hasta los cuales no habría sufrido ningún accidente. Dicho de otra forma, uno intenta convencerse  que “a mí no me va a pasar” o directamente están lxs que dejan la posibilidad en manos del azar o a la buena voluntad de dioses, pero lo cierto es que muchas veces el accidentarse no tiene que ver solo con “unx mismo” o con ser una persona temeraria o por estar al “borde del peligro” todo el tiempo, sino que hay que entender humildemente, que los seres humanos nunca podemos controlar todas las variables que intervienen en la causa de un fenómeno, ni las de nuestro entorno como un auto que no nos ve, ni las propias, como la pérdida de control de la bici tras una situación inesperada o una maniobra peligrosa.

Lo que si podemos hacer en gestionar el riesgo de forma cada vez más eficiente, y por ende disminuir enormemente las probabilidades de sufrir un accidente.

El aumento de la visibilidad.

Otras de las medidas objetivas más importantes se agrupan dentro de lo que podríamos llamar como el “AUMENTO DE LA VISIBILIDAD”, ya sea en referencia a “que nos vean para no atropellarnos”, o ya sea para “ver y no accidentarnos”.

Como mencionaremos a continuación VER y SER VISTOS es muy importante para nuestra seguridad ya que si un auto nos atropella a una velocidad de 70 km/h porque “no nos vio” no va a existir casco que nos salve de ser gravemente lesionados.

Por este motivo cualquier medida que aumente el VER Y SER VISTOS va a mejorar nuestra seguridad.

Con respecto al “ser vistos” posiblemente la solución más conocida por todxs nosotros a la hora de transitar de noche, sean las luces traseras destelladoras de color rojo y las frontales delanteras de color blanco ya que son las más eficientes para ser vistos desde lejos, como así también la indumentaria con reflectivos y/o de colores llamativos y de alta visisbilidad como el amarillo y el verde fluor.

Recordemos que cuanto de más lejos nos ven, más tiempo tiene el conductor de un vehículo para pensar o realizar una maniobra. Aquellos que somos o que hemos sido automovilistas o motociclistas sabemos lo importante que es poder anticipar la presencia de personas y objetos como así también las maniobras de quienes tenemos adelante para poder tomar decisiones de conducción o movilidad de forma consecuente.

Las luces se pueden complementar con los famosos “ojos de gato”, los chalecos refractarios y con la ropa deportiva de colores llamativos como mencionamos mas arriba. Mas tiempo para pensar, más probabilidades de que se tomen mejores decisiones en el ámbito vial.

En lo que atañe al “ver” no hay mucho para decir, solo lo básico: si podemos ver por dónde vamos podremos evitar los baches y los diferentes obstáculos que se nos presenten en el camino y por ende evitar un accidente. Otro dato a tener en cuenta es que una buena luz delantera produce un az o ilumina lo suficientemente lejos para que un auto pueda ver la luz en un cruce antes de que lleguemos al lugar.

Evitar lesiones y heridas productos del roce

Otro de los factores a tener en cuenta y que es casi una ABC para quienes hace tiempo que utilizamos la bicicleta de forma constante tiene que ver con el evitar roces y lesiones por el movimiento repetitivo y constante de las piernas sobre el asiento. Si estamos en la ciudad y no utilizamos ropa adecuada pueda que no sintamos ninguna molestia, pero cuando pedaleamos mas de 30 o 40 km y sin utilizar una calza que evite los roces y amortigüe los impacto sobre el asiento, lo que debería ser una actividad recreativa se vuelve una autentica pesadilla. Y ni hablar si debemos retornar a nuestro hogar sobre la bicicleta y con la entrepierna irritada o lastimada.

El correcto funcionamiento de la bicicleta.

Y por último y en tercer lugar, como medida objetiva mencionaremos el CORRECTO FUNCIONAMIENTO DE LA BICICLETA, y esto va desde la obviedad de los frenos hasta el funcionamiento de los cambios.

Con respecto a lo frenos, una obviedad: antes de salir debemos comprobar que la bici pueda frenar y que funcionen bien en todas las condiciones, y que tanto los cables como las partes mecánicas se encuentren en buen estado.

Pero también debemos evitar otro tipo de situaciones: por ejemplo, que se nos salga la cadena justo en un cruce peligroso, que las ruedas no estén bien sujetas al cuadro, que las cubiertas no sean las adecuadas para el tipo de camino por el que transitamos.

En fin, la bicicleta debe estar en buenas condiciones estructurales y mecánicas.

Dentro de este apartado de medidas objetivas, también podríamos mencionar superfluamente que una ergonomía o posición de pedaleo inadecuada podría producirnos lesiones.

MEDIDAS SUBJETIVAS:

En este apartado vamos a meter las ruedas en el barro y complicar un poco las cosas, ya que estas medidas son las más difíciles de tener en cuenta y aun mucho más difíciles de llevar a la práctica real para que se conviertan en un habito.

Estas medidas tienen que ver con nuestras decisiones, con nuestra percepción (propia y del entorno), y con nuestra comunicación con los demás.

Decisiones.

 ¿Elijo el camino más corto pero el más peligroso por ruta, o elijo el más largo pero más seguro por barro? ¿le aviso a alguien el destino aproximado hacia donde me dirijo o nadie sabe hacían donde fui? ¿salgo solo o salgo en grupo? ¿conozco las leyes de tránsito para saber quien tiene prioridad de paso en cada situación? ¿Como es la prioridad de circulación en las rotondas? Y muchísimos etc. mas…

 Dilemas, preguntas y problemas que pueden llegar a mejor puerto si las pensamos, investigamos y estudiamos con tiempo mientras no estamos sentados en nuestra bicicleta.

 Los ciclistas más de una vez nos creemos los anarquistas revolucionarios del tránsito vial, pero lo cierto es que existen normas, leyes y consensos sociales que regular nuestra forma de traslado en el espacio público, y más de una, han sido pensadas para aumentar la seguridad de nosotros, los ciclistas. Aunque nosotros tengamos otras ideas sobre el deber ser, es probable que el resto de la sociedad no los tenga e intente moverse por el espacio público con esos criterios legales o consensuados socialmente, por lo cual es importante conocer esas formas de “moverse” de cada lugar.

Pensar en los demás y no solo en nosotros mismos, no solo que puede evitar accidentes sino que también nos lleva por el camino de comprensión frente a la diversidad.

Percepción.

Como ya muchos sabrán la percepción es parte de nuestro pensamiento y por ende forma parte de las decisiones que tomamos, seamos consientes o no.

 Cuanto más información nos llegue posiblemente mejores decisiones tomemos y esto es aplicable a todos los ámbitos de la vida, incluso al andar en bicicleta:

 podemos no escuchar un motor o una bocina de un vehículo que viene detrás nuestro si es que tenemos auriculares puestos, podemos no ver lo que tenemos en frente si vamos con los ojos semicerrados porque nos molesta el viento o el sol, podemos pasar un semáforo en rojo si veníamos refugiados en nuestro mundo interno y pensado en la pelea con mi pareja o con mis padres.

El estar conectados con lo que estamos haciendo y con nuestros compañeros y compañeras es fundamental para reducir la posibilidad de accidentes.

Estar atentos y con los sentidos abiertos no es lo mismo que estar paranoicos, ¡a no pasarse de rosca!

 Estar atentos nos permite anticiparnos y tener mas tiempo para tomar decisiones, lo cual, como dijimos más arriba se relaciona con la visibilidad, con las decisiones y por supuesto con lo que sigue: la comunicación.

Comunicación.

Como vimos, es tremendamente importante que los demás sepan donde estamos, que hacemos y que queremos hacer con el tiempo suficiente para que puedan tomar decisiones de conducción, ya sea que el que venga atrás sea un automovilista o un motociclista, o ya sea un compañero ciclista que viene en el mismo pelotón que nosotros.

Ya hablamos de como ser vistos, pero ¿Cómo hacemos para comunicar lo que todavía no hicimos pero estamos por hacer?.

Dentro del mundillo y la cultura ciclista existen una serie de señas que podemos realizar para comunicar al resto del mundo lo que queremos hacer en el ámbito vial o en la circulación en pelotón e incluso algunas de ellas se encuentran dentro de legislaciones en varios países. Nosotros nos vamos a centrar en aquellas más consensuadas y en las que son más pragmáticas acorde a nuestra intención de comunicar una maniobra en nuestra bicicleta.

1.- ALTO. Indica que el grupo va a detenerse.

2.- DESPACIO. Indica que el grupo va a reducir la velocidad o a disminuir la intensidad del entrenamiento; el gesto se realiza moviendo el brazo a manera de aleteo.

3.- OBSTRUCCION. El gesto se realiza moviendo el antebrazo por la espalda e indica alguna obstrucción en el camino.

4.- GIRO.- Indica la dirección en que girará el grupo, se realiza con la mano derecha o la izquierda.

5.- INDICE.- Indica algún obstáculo o bache en el camino que debe evitarse.

Nota: cabe destacar que estas señales son importantes tanto para comunicar con nuestrxs compañerxs ciclistas como también con los automovilistas, por ejemplo, en una rotonda, en un semáforo o en un cambio de carril para un posterior giro

SOBRE EL GRUPO O EL PELOTÓN:

En relación a las medidas de seguridad objetivas y subjetivas también podríamos mencionar o focalizar sobre aquellas cuestiones referidas al comportamiento y/o funcionamiento grupal ya que de alguna manera, engloba todas las medidas y las integra en una totalidad que es mas que la suma de las partes o los individuos, es decir, EL GRUPO.

Un grupo no es una suma de individualidades, ni es algo que se produce por pura metafísica sin tener en cuenta las personas que lo componen, digamos que es, “algo en el medio”, que tiene su propio dinamismo, su propia lógica, su propio clima, su propio funcionamiento.

¿De qué maneras el funcionamiento grupal puede aumentar nuestra seguridad vial?

En primer lugar, que cada persona tenga en cuenta las medidas de seguridad a las que hicimos referencia.

En segundo lugar, con una predisposición a la comunicacion y al consenso con el resto del grupo, ya que va a posibilitar tomar mejores decisiones.

En tercer lugar, con la empatía, el cuidado y el respeto hacia nuestrxs compañerxs, lo que lleva a tener una mayor percepción de lo que sucede en el grupo.

En cuarto lugar, el movimiento del grupo como unidad. Salimos todos juntos y volvemos todos juntos, lo que posibilita el auxilio o ayuda de lxs compañerxs como así también disminuir la posibilidad de robos o asaltos, o extravíos.

En quinto lugar, en un cruce peligroso, en rotondas, o en zonas muy oscuras, siempre es más seguro que el grupo esté unido y se comporte como un solo “cuerpo ciclista”. Esto va a mejorar la visibilidad tanto nuestra como la de los automovilistas, pero también va a permitir anticipar la acción que se quiere realizar mediante las señas del ciclista que viene adelante del pelotón, y en consecuencia, con los ciclistas que vienen detrás (ya que van a “copiar” el mismo movimiento)

Bueno, es todo hasta aquí y espero haber contribuido en algo a la forma en que nos movemos con nuestras bicis.

Desde ya que si tenes algún aporte o sugerencia, podes escribirnos mediante nuestro correo electrónico y lo tendremos muy en cuenta.

Buenas rutas y pedaleadas para todxs!

Nos vemos!

Mercedario Outdoors

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